¡Holi!
Hoy empiezo una nueva sección a la que he llamado post-grad diaries (editado: ahora se llama, ruth's diaries), basándome en la serie de vídeos de la youtuber Hannah Elise. La sección consiste en ir contando cada cierto tiempo la vida después de la universidad, por lo menos, después del grado universitario o formación profesional, etc.
Hoy escribo el primer capítulo después de dos años de haberme graduado y cerca de cerrar mi primera etapa después de la universidad.
CONTEXTO
Yo me gradué en verano de 2021 de Traducción e Interpretación y en septiembre de ese año me vine a Alemania con un programa de intercambio de auxiliar de conversación, que consiste en trabajar como profesora de apoyo de español en un colegio alemán. De mi experiencia hablaré en otro post porque tengo para rato. 🥲 El caso es que el mes que viene termino ya con este programa y cierro esta etapa de mi vida, cosa que necesito.
LA INCERTIDUMBRE
Cuando yo terminé de estudiar Traducción e Interpretación no sabía a qué me quería dedicar y no me sentía preparada para trabajar de traductora autónoma. Tampoco me apetecía estudiar porque mi tercer año de carrera fue en plena pandemia y mi cuarto año se vio muy afectado por la pandemia también. Acabé muy quemada de las clases online, de hacer tres mil trabajos para cada asignatura, de estar todo el día en casa y sobre todo de no saber cuándo volvería de verdad la normalidad.
En mi facultad nos dividieron en dos grupos y la presencialidad se iba alternando, es decir, una semana iba el grupo A y a la otra semana el grupo B, y así sucesivamente. La mitad de los alumnos estábamos en el aula y la otra mitad en casa. Al principio de mi cuarto año, sobre todo, la universidad abría una semana y después cerraba en función del número de contagios unos 15 días, y de nuevo se avisaba de si se podía volver a ir presencialmente o no.
Esos dos últimos años los viví realmente mal con mucha ansiedad, que me duró bastante tiempo. En diciembre de 2020 me apunté al programa de auxiliar de conversación en el extranjero y en septiembre de 2021 me mudé a Alemania, y la cosa no mejoró. He tenido una rutina muy inestable y muchas malas experiencias, pero eso prefiero comentarlo en un post por separado.
El caso es que en dos meses me vuelvo a España, después de haber estado aquí casi dos años y tengo sentimientos encontrados. Por un lado, me siento emocionalmente preparada, o al menos más preparada que el año pasado, para marcharme y dejar atrás a personas y experiencias muy malas que he vivido. Por el otro, me siento igual que vine: sigo sin saber qué quiero hacer con mi vida, a qué me quiero dedicar, sigo sin tener un círculo de amistades estable y sigo sintiéndome sola, y que haga lo que haga, y vaya donde vaya, eso no va a cambiar.
| Fuente: Unsplash |
La parte social es la que más cuesta y cada vez que empiezo una nueva etapa en mi vida pienso que voy a mejorar en ese aspecto y que voy a poder tener unas amistades estables, normales y corrientes como las que tiene todo el mundo. Y no es así, y me duele porque me esfuerzo y creo que cuido bien las relaciones, pero suelen desaparecer por falta de interés de la otra persona. En España tampoco tengo amistades estables o alguien a quiene escribir para quedar cuando vuelva, y me siento entre la espada y la pared. Una frase que pensaba mucho hace un año es que: «No tengo adonde ir pero tampoco donde quedarme.». No sé dónde está mi sitio y a veces pienso que ni siquiera existe.
Volviendo al tema profesional, el grado de Traducción e Interpretación deja muchos frentes abiertos y muchas posibilidades de formación diferentes. Con esta experiencia como auxiliar he descartado la docencia y las demás no me gustan, no me llaman la atención o simplemente no me veo ahí. No tengo vocación simplemente me gustan los idiomas y las diferentes culturas. Es cierto que ahora estoy estudiando un Experto en Accesibilidad a distancia y me está gustando bastante, pero de nuevo a nivel profesional lo más común es trabajar como autónoma y ahora mismo no lo veo.
Lo único que tengo más o menos claro es que me veo viviendo en el extranjero, en Alemania, pero en otra ciudad. También me gustaría estudiar un Máster porque a nivel social y de calidad de vida creo que me va a venir muy bien porque siendo estudiante y estando en un entorno universitario es mucho más fácil conocer a gente de tu edad. El problema es que he buscando y buscando y no encuentro ninguno con el que mi cabeza haga click y que sea ese el que quiero estudiar. Es un decisión importante y no quiero escoger algo a la ligera, así que ahora mismo solo me queda seguir buscando, aunque estoy muy cansada de buscar y de no encontrar nada. Pero algo habrá que hacer.
* * *
Se ha quedado el final del capítulo un poco tristón, desmotivador, pero ahora mismo me siento así respecto a este tema y creo también es normal. Al fin y al cabo, no sé qué va a ser de mí en el futuro próximo ni en el lejano, y es mi realidad después de graduarme.
De momento, estoy bien y sé que al final encontraré algo y sabré encaminar mi vida, pero ahora mismo no sé ni cuándo ni dónde.
¿Qué tal has llevado la vida post-grad?
¡Hasta la próxima!
¡Hola, Ruth!
ResponderEliminarHace poco que estoy retomando con un poquitín más de seriedad el blog (aunque seguiré yendo a rachas xD) y he encontrado un comentario tuyo, por lo que siempre doy oportunidades a nuevos espacios por descubrir. Lo primero que he visto que es un blog bastante reciente, por lo que todo apoyo es importante (aunque ha de quedarte claro que este es tu espacio y que no tiene que importarte tener X o Y número de seguidores).
La cosa es que me he puesto a leer esta entrada y, aunque tiene un toque entre tristón y desmotivante, creo que al mismo tiempo te puede servir de ejercicio de catarsis (sobre todo si lo lees más adelante, cuando ya hayas estructurado un poco tu camino).
No es que quiera meterme en nada pero, desde la experiencia de una persona que ha estudiado un Grado y un Máster por seguir el supuesto "camino correcto", sin tener claro dónde poner el huevo, que jamás ha sentido vocación por nada y que, a sus 34 años, está currando donde puede, me apetecía poder decirte que no te mortifiques más de la cuenta, que ya tienes mucho ganado con tener algunas ideas claras (como el querer vivir fuera, ya me parece algo muy valiente).
Y oye, que el tema amistad no es que esté sobrevalorado, porque a todos nos hace falta tener gente de confianza cerca, pero que esas más reales son verdaderamente muy poquitas, así que seguro que encontrarás tu sitio pronto.
Mucho ánimo con tus propósitos, disfruta la vuelta a España y el cómo se vayan dando las cosas.
Y por aquí, lo dicho, ¡nos vamos leyendo!
Un beso.
¡Holi!
EliminarAntes de nada, muchas gracias por tomarte tu tiempo con un comentario tan elaborado. :)
Espero encontrar pronto mi camino y mi sitio. La verdad es que no lo he tenido fácil y se me hace bola. A día de hoy aún no sé nada, a pesar de que he buscado muchas opciones. Pero de momento, estoy disfrutando de mis últimos meses aquí y es lo que más me importa ahora.
Un abrazo,
Ruth