De cuando me diagnosticaron hipoacusia y discalculia

22/03/2024

¡Holi! 🌷

Hoy quiero contaros una experiencia personal y es que hace el año pasado fue un año interesante en cuanto a autoconocerme, ya que me diagnosticaron hipoacusia y discalculia a mis 24 años. Os conté un poco por Threads a principios de año, pero me gustaría hacer explicar mejor mi experiencia con este post.

Hipoacusia
Desde que era pequeña, me resfrío muchísimo. A poco que cambie el tiempo y durante los cambios de estación se me congestionan muchísimo la nariz y los oídos. 

En el invierno de 2021 a 2022 me congestioné muchísimo y estuve unos meses bastante resfriada. Mi cama estaba al lado de la ventana que daba a la calle donde pasaban bastantes coches y un día cualquiera me di cuenta de que no lo escuchaba con la ventana abierta.

Desde entonces, ya no sabía si es que antes tampoco lo escuchaba o si había dejado de escucharlo porque estaba resfriada. Pero, ¿cuándo dejé de estar resfriada realmente? 

Con todas esas dudas en la cabeza cogí cita con la médica y tras hacerme un par de pruebas, me diagnosticó hipoacusia neurosensorial en agudos bilateral. 

Esto significa que no oigo los sonidos agudos, como pitidos, algunos cantos de pájaros, etc. y por ese motivo me cuesta bastante estar en sitios con mucho jaleo o ruido y seguir conversaciones porque no me entero de nada: oigo las voces de las personas, pero no llego a distinguir las palabras que me dicen.

La verdad es que sí me chocó un poco porque realmente me esperaba que me dijera que tenía una infección en el oído o que seguía congestionado, no que tuviera una discapacidad auditiva, pero al mismo tiempo muchas experiencias que he vivido han cobrado sentido. Por ejemplo, de pequeña no me enteraba muy bien cuando el profesor decía los deberes y miraba lo que apuntaba mi compañero.

Fuente: Unsplash

Discalculia
Yo siempre he sido la típica niña que estudiaba y sacaba buenas notas, pero en quinto o sexto de primaria las matemáticas se me resintieron bastante y empecé a sacar malas notas e incluso a suspender.

Mi colegio era muy exigente, así que hubiera una sola asignatura que se me diera mal no era una opción, así que en vez de prestarme ayuda o testear realmente qué estaba pasando, siguieron exigiéndome y presionándome para que sacara buenas notas. Eso nunca ocurrió. 

Cuando entré en la ESO echaba fácilmente seis horas cada día después del instituto solo con los deberes de matemáticas, ya que los deberes de otras asignaturas los hacía a mediodía, para tener tiempo por la tarde. Incluso me pusieron un profe particular dos a días a la semana de mates y física, y no había manera. 

Supongo que puedes imaginarte la frustración y la impotencia que sentía, ya que echaba horas, me esforzaba, hacía todo lo que estaba en mi mano y no conseguía aprobar.

Cuando terminé la ESO, no volví a estudiar ni ciencias ni matemáticas, me centré en las letras, estudié Traducción e Interpretación y estuve dos años trabajando como profe de apoyo de idiomas. Pero en el trabajo que tengo actualmente, sí que tengo que volver a hacer cálculos y trabajar con números, y noté que me costaba un montón y había veces que directamente no podía ni sumar bien.

Así que cogí cita con una neuropsicóloga, me hizo los tests correspondientes y me diagnosticó una discalculia completa. 

Esto es algo que evidentemente llevaba sospechando varios años y fue un alivio saberlo de verdad porque me entendí a mí misma mucho mejor.

Fuente: Unsplash

*   *   *

Con esto quiero decir que deberíamos hacernos chequeos cuando creemos que algo no va bien por muy absurdo que parezca. Evidentemente no tiene el porqué salir nada, pero si hay cualquier cosa se puede tratar o simplemente que quedas más tranquila. 😊

Y para las que tengáis peques, de verdad, que no os dé cosa consultar los médicos y psicólogos si pensáis que vuestra peque tiene dificultades para cualquier cosa. Cuando antes se sepa mejor y os lo agradecerán eternamente. 🤎

¿Has tenido alguna experiencia similar?

¡Hasta la próxima!
     

4 comentarios:

  1. Madre mía!! Es que la de cosas que nos podríamos ahorrar si desde pequeños cuando sentimos que algo no funciona bien nos llevasen a un especialista... Lo de las mates me ha dejado súper tiesa, lo frustrada que debiste haberte sentido toda la época de clases... Al menos ahora ya sabes qué es lo que pasa y puedes afrontarlo de otra manera, más desde la aceptación y no desde el "qué narices me pasa". En mi caso solo sufro de ansiedad y ligeros brotes de depresión desde que era muy pequeña pero hasta hace unos años no decidí ir al psicólogo. Y qué bien sienta saber que no hay nada malo en ti, que tu forma de actuar tiene un por qué, aunque es lo que dices, habría disfrutado más de mi adolescencia si lo hubiera sabido antes y hubiera tenido las herramientas para manejarlo... Un beso!

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    1. ¡Holi!

      Sí, yo creo que hoy en día hay más información sobre este tipo de problemas, pero cuando yo era pequeña parecía que no existía.

      La verdad es que fue bastante frustrante, pero me acabé acostumbrando a esa frustración, y lo que más me fastidiaba es que no podía dedicarle tiempo a las asignaturas que a mí me gustaban.

      Un abrazo,
      Ruth

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  2. Hola :)
    Debió de ser un alivio cuando fuieste por fin diagnosticada, porque así podías hacer frente mejor a lo que te pasaba. La verdad es que yo, por ejemplo, hago muy mal en minimizar ciertas cosas, lo sé por experiencia, es muy necesario buscar respuestas a las cosas que nos pasan.
    Besos

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    1. ¡Holi!

      La verdad es que sí, también me ha ayudado a tener más paciencia conmigo misma.

      Gracias por comentar. :)

      Un abrazo,
      Ruth

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